La sorpresiva clasificación de la Albirroja frente a la poderosa Alemania en el Mundial 2026 desató una celebración inesperada en una comisaría de Paraguay.
Allí, policías y personas privadas de libertad dejaron de lado, por unos minutos, el contexto de encierro para compartir la misma emoción.
Todo ocurrió cuando José Canale marcó en la tanda el penal que concretó la hazaña y aseguró el pase del equipo de Gustavo Alfaro a octavos de final. La tensión propia del partido dio paso a una explosión de alegría.
Gritos, aplausos, cánticos y abrazos comenzaron a escucharse dentro del recinto policial, donde tanto los efectivos como los detenidos seguían atentos cada jugada.
Incluso, los presos empezaron a gritar “¡Libertad!” en plena celebración por el avance de Paraguay a la ronda de los 16 mejores de la cita en Norteamérica, fase donde enfrentará a Francia.
El momento fue captado en video y rápidamente comenzó a circular en redes sociales, donde miles de usuarios quedaron sorprendidos por una imagen poco habitual, la de dos grupos separados por la realidad cotidiana, pero unidos por la pasión futbolera durante un instante.
Las imágenes reflejan un ambiente de euforia compartida que rompió con la rutina del lugar, convirtiéndose en uno de los episodios más comentados de las celebraciones por la clasificación paraguaya.