Javier Bardem atribuyó la escasa simpatía que recibió Argentina durante el Mundial 2026 al firme respaldo que el presidente Javier Milei expresó hacia el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien el actor calificó como un “criminal de guerra”.
En una entrevista con el periodista Mehdi Hasan, difundida en redes sociales, Bardem celebró el título de España —cuya final presenció en Nueva York— y sostuvo que la falta de apoyo internacional hacia Argentina se explica, en parte, por la imagen que proyecta el gobierno de Milei.
“Tener a un presidente como Milei apoyando (un genocidio) y estando orgulloso de ello, y figuras como Netanyahu, (o el ultra Itamar) Ben-Gvir, apuntando a Argentina como una representación de ellos -lo que no es justo para Argentina- ha traído un peso extra al partido que no creo que pertenezca al fútbol, pero está en el ambiente”, dijo Bardem.
Y añadió: “No creo que sea justo, porque hay mucha gente en Argentina que no apoya a Milei, igual que hay mucha gente en Estados Unidos que no apoya a (Donald) Trump”.
El actor de ‘No habrá paz para los malvados’ explicó que, aunque resulte extraño que se pueda mezclar fútbol y política, “es verdad que cuando el presidente apoya tan abiertamente a una persona que es un criminal de guerra como Netanyahu, quieres apoyar al otro equipo que no apoye a un criminal de guerra“.
Por otro lado, reconoció que muchas personas de fuera de España, incluido el pueblo palestino, apoyaron a La Roja española en el encuentro por la posición del Gobierno español sobre Israel frente a la tibieza de otros gobiernos europeos que están “hincando rodilla y acatando las órdenes de este loco, maniático, egomaniático líder (Trump), que no quiere nada más que llenarse los bolsillos, que es lo que ha hecho con esta guerra en Irán, Líbano y Gaza”.
“Al menos (el presidente del Gobierno español) Pedro Sánchez está dando un golpe en la mesa y diciendo: ‘Esta no es la manera en la que queremos ser percibidos en el mundo y no es la manera en la que queremos actuar"”, añadió, y aseguró que una de las razones de que él sea tan activo al apoyar a Palestina es que sabe que, como europeo, es “parte del problema”.