Loreto Aravena reveló lo difícil de ser madre y volver a trabajar: "Estaba desconectada de mi hija"

Hace 11 años, la actriz Loreto Aravena se convirtió en madre de Ema, fruto de su matrimonio con Juan Pablo Ternicier, con quien se separó poco tiempo después.

Aunque cuando la niña aún era un bebé siempre estuvo acompañada por su actual pareja, Max Luksic, en su reciente participación en el podcast ‘Mamá por siempre’, la intérprete de “Claudia” en ‘Los 80’ relató que en un principio su maternidad no era todo color de rosas.

De acuerdo a la artista, cuando la pequeña cumplió 9 meses, ella volvió a trabajar, lo que comenzó a marcar distancia entre ambas y detonó un particular comportamiento de la niña a los 3 años.

“Ella me escondía las llaves de la casa, las llaves del auto para que no saliera”, esa fue la primera señal que llamó la atención de Loreto Aravena. “Yo dije, no puede ser que esta sea mi manera de maternar”, agregó.

Otro punto de inflexión fue que su pequeña comenzó a adoptar costumbres de la persona que se quedaba a cargo de su cuidado, lo que la impactó.

“Ella la estaba criando en el fondo; había cosas que yo no le había enseñado, que le había enseñado ella, y quedé como, no, pero si es mi guagua, yo quiero enseñarle mi forma, y ahí me di cuenta de que había algo que no estaba funcionando (…) Yo pensaba que si alguien le daba comida, la llevaba al parque, la cuidaba, estaba todo bien, pero había algo emocional mucho más profundo que yo me estaba saltando”, reconoció en el diálogo con María Luisa Godoy.

Cuando Ema tenía seis años, la artista encontró un antiguo iPad donde encontró un video de su hija rezando cuando tenía unos dos años. Ahí, la pequeña pedía por varias personas de su círculo, pero su madre quedó de lado: “Papito Dios, por favor, cuida a la Rocío, a la Rachel (nieta de Rocío) y ¿a mi mamá? No, a mi mamá no“.

Todo esto la llevó a replantearse si su forma de criar era la adecuada para Ema, pero justo llegó el Estallido Social y la Pandemia, lo que terminó por cambiarlo todo, pues fue la señal que necesitaba para tomar la decisión de dedicarse más y acercarse a su hija.

En esa etapa, la actriz dejó de hacer teleseries y optó por proyectos que le permitieran estar más en casa, lo que también la llevó a hacer cambios en su vida cotidiana que la llevaron a “aprender a vivir con lo mínimo”, aseguró.

“Menos mal tomé la decisión que tomé. Yo estaba súper desconectada en realidad de mi hija”, concluyó Loreto Aravena.