En medio de un intenso panorama social por las protestas masivas, el tesoro de Francia también vive serias dificultades en el manejo de su deuda.
Por primera vez desde 2013, el rendimiento del bono frances a 10 años superó a su par del Tesoro Estadounidense. A su vez, la prima de riesgo exigida a ese papel de deuda a comparación con el ‘bund’ alemán se amplió por sobre los 160 puntos básicos, la mayor brecha desde noviembre de 2011.
Según datos consignados por Europapress, el interés ofrecido en el mercado secundario por el bono soberano de Francia a diez años llegaba a alcanzar el 5,064%, elevando así a máximos desde 2002 el coste de financiamiento para Francia.
Ignacio Mieres, Head of Research de XTB, explicó que si bien esto se enmarca en un alza global de los rendimientos en los bonos soberanos, “el caso de Francia es particular”.
“Este castigo de los inversores responde principalmente a la incertidumbre fiscal, luego de que el déficit presupuestario superara el límite establecido por las reglas de la Unión Europea, elevando las dudas sobre la sostenibilidad de la deuda. A ello se suma un deterioro del clima social, marcado por protestas que añaden presión sobre las finanzas públicas y la estabilidad política”, sostuvo el experto de XTB.
Y es que el gobierno francés prevé cerrar el 2026 con un déficit fiscal del 5,4%, muy por sobre el 3% fijado por la zona euro. Además, la deuda pública ascendería al 119,3% del PIB, un récord desde que se empezó a elaborar la estadística en 1978, consignó DW.
Para el 2027, el Ejecutivo galo se comprometió a bajar el déficit al 5%.
Mieres, por su parte, agregó que “esta incertidumbre se ha extendido también a otros activos europeos y se ve reforzada por la cercanía de las elecciones presidenciales de 2027, donde los mercados de predicción descuentan una probabilidad relevante de que Marine Le Pen llegue a la presidencia”.