El PIB de Estados Unidos se revisa al alza ante el impulso de la inversión y exportaciones

El producto interior bruto (PIB) de Estados Unidos (EEUU) creció un 0,5% en enero-marzo con respecto al último trimestre de 2025, mientras que la economía estadounidense se expandió un 2,1% a ritmo anualizado, una y cinco décimas más, respectivamente, que en la estimación anterior.

Esta revisión definitiva al alza sitúa al PIB intertrimestral al mismo nivel del primer dato publicado en abril, según señala este jueves el Buró de Análisis Económico (BEA).

El aumento en el PIB en los primeros meses del año reflejan subidas anualizadas del 7,9% en la inversión y un 10,9% en las exportaciones. El gasto público también aumentó un 4,4%, una aceleración respecto al decrecimiento del 5,6% del periodo anterior, mientras que el gasto de consumo avanzó un 0,5%.

Las importaciones, que restan al cálculo del producto interior bruto, aumentaron un 11,8%, una revisión a la baja frente al estimado anterior que influyó en el aumento del PIB.

Ignacio Mieres, Head of Research de XTB, remarcó que el PIB superando lo esperado, “pero la composición es más débil, el impulso vino de las exportaciones, mientras el consumo se mostró flojo y la inversión en vivienda volvió a caer, su quinto retroceso consecutivo”.

“Destaca el aporte de los centros de datos, que crecieron cerca de 14% y explicaron por sí solos unos 0,8 puntos del dato, evidenciando que el dinamismo está concentrado en el ciclo de inversión en inteligencia artificial más que en una demanda interna sólida”, añadió.

El gasto en defensa se incrementó un 2,1%, frente a la reducción del 10,7% anterior, en un contexto marcado por el inicio de la guerra lanzada por EEUU e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, cuyos efectos han sacudido las economías mundiales.

El dato del gasto federal también mostró un aumento del 9,4% en esta etapa, en contraste con la caída del 16,6% reflejada entre octubre y diciembre pasados.

A su vez, el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) aumentó en el primer trimestre un 4,6% interanual, lo que supone una revisión al alza de una décima con respecto a la estimación anterior.

A nivel subyacente, excluyendo los precios de la energía y los alimentos por su volatilidad, el índice subió un 4,4% con respecto al mismo mes del año anterior, sin cambios con respecto a la estimación de abril.

El PIB, junto a la inflación y los datos de empleo, son indicadores clave para la Reserva Federal (Fed) en sus decisiones de política monetaria.

La Fed mantuvo estables los tipos de interés en el rango del 3,5% y el 3,75% este mes, tras la primera reunión liderada por el nuevo presidente del banco central, Kevin Warsh. Así, Mieres concluyó que EEUU muestra “una economía que aún crece pero con bases frágiles y una inflación que no cede, lo que refuerza el sesgo de cautela de la Fed y acota el margen para retomar recortes en lo inmediato”.