Los audífonos con cable, que parecían haber quedado en el pasado tras el auge de los dispositivos inalámbricos, están recuperando terreno en Chile.
De acuerdo con un análisis de WOM Dataholics, las ventas de este tipo de accesorios se duplicaron durante el primer semestre de 2026 en comparación con igual período del año pasado.
La tendencia, explican desde la compañía, responde tanto a razones prácticas como a un fenómeno cultural impulsado principalmente por las generaciones más jóvenes, que han convertido estos audífonos en un accesorio de estilo.
“Muchos usuarios valoran la confiabilidad de no depender de una batería y la tranquilidad de no perderlos con facilidad. Pero también estamos observando un fenómeno muy interesante: los audífonos con cable se han transformado en un elemento estético para las nuevas generaciones. Esa combinación entre funcionalidad y moda ha impactado directamente en nuestras ventas”, señaló el gerente de Terminales de WOM, Felipe Ayala.
El ejecutivo añadió que la expansión del puerto USB Tipo C en la mayoría de los teléfonos y la permanencia del conector Lightning en modelos anteriores de iPhone han facilitado el regreso de estos accesorios.
El reporte también muestra que el crecimiento de los audífonos con cable forma parte de una tendencia más amplia: los consumidores están construyendo ecosistemas tecnológicos alrededor de sus smartphones.
En ese escenario, los dispositivos wearables continúan ganando espacio, mientras también aumenta el interés por productos para hogares inteligentes, como cámaras de seguridad, cerraduras electrónicas, aspiradoras robot y otros dispositivos conectados.
Según Ayala, los clientes ya no buscan únicamente un teléfono celular, sino una experiencia tecnológica integrada que incluya accesorios y dispositivos compatibles entre sí.
El informe además detectó un cambio en los hábitos de compra de smartphones. Mientras el canal retail registra una caída cercana al 20%, según cifras de GfK citadas por WOM, las empresas de telecomunicaciones continúan fortaleciendo su posición como principal canal de venta de equipos.
En paralelo, los consumidores están destinando un mayor presupuesto a la compra de sus teléfonos.
Esa mayor inversión también está modificando la frecuencia con que los usuarios renuevan sus dispositivos. De acuerdo con WOM, el ciclo promedio de recambio en Chile ya se ubica entre los 24 y 36 meses, reflejando una decisión de compra más planificada y una mayor intención de extender la vida útil de los equipos antes de reemplazarlos.