Pocos quedaron sorprendidos este lunes cuando Keir Starmer anunció su renuncia al cargo de primer ministro de Reino Unido. El pasado domingo Donald Trump, presidente de EEUU, había realizado una especie de spoiler desde Washington, indicando que su par británico había “fracasado estrepitosamente”.
“Haré todo lo que pueda para asegurar una transferencia ordenada del poder”, habló al borde de las lágrimas ante los medios de comunicación, justo después de comunicar la decisión al rey Carlos III.
Esta dimisión viene a configurar un panorama muy desalentador en Reino Unido, país que solía alardear de sus fuertes instituciones y su estabilidad política en tiempo convulsos.
De hecho, en el periodo entre 1979 y 2007 la nación sólo tuvo tres primeros ministros, entre conservadores y laboristas: Margareth Thatcher, John Major y Tony Blair. De aquel equilibrio muy poco queda.
Desde 2016, cuando el bloque de naciones aprobó salir de la Unión Europea (Brexit), ha habido seis mandatarios: David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y Starmer. En las próximas semanas habrá un séptimo.
De hecho, varios apuntan al Brexit como un factor de debilitamiento en Reino Unido, al menos desde un punto de vista económico, con una fuerza en declive, la moneda debilitada, inflación, trabas comerciales e incluso aumento del flujo migratorio irregular.
En el caso de Starmer, es claro que la presión dentro del partido Laborista se hizo insostenible en los últimos meses, con desastrosos resultados en las elecciones municipales y las esquirlas del caso de Peter Mandelson, exministro laborista vinculado a Jeffrey Epstein.
🚨 BREAKING: Keir Starmer gets emotional as he resigns as Prime Minister
"I shall spend more time on the most important job. Being the best husband I can to my fantastic wife Vic… and being best dad I can to my beautiful children, who have been my pride and joy" pic.twitter.com/3OaOMTqPLQ
— Politics UK (@PolitlcsUK) June 22, 2026
No obstante, según expone la cadena CNN, la crisis en torno a Starmer venía fraguándose desde antes, apuntando a que el gobierno no estaba satisfaciendo las expectativas de la clase media inglesa, en torno a la economía más doméstica.
“El gobierno tampoco logró avanzar en su meta de construir 1,5 millones de viviendas, y el crecimiento económico se mantuvo apenas sobre el 1%. El Fondo Monetario Internacional proyectó en abril una expansión de solo 0,8% para este año, medio punto menos que su estimación de enero”, añadieron.
De acuerdo a Associated Press, no está clara la fecha exacta en que Starmer dejará su cargo en Downing Street, aunque ya se puede hablar de una transición democrática que apunta hacia un hombre: Andy Burnham.
Burnham ganó las elecciones de Makerfield por un escaño en el parlamento, al cual asistió para jurar durante este lunes. Posteriormente, expresó abiertamente su intención de liderar al partido Laborista con miras a ser primer ministro.
“(La dimisión de Starmer) marca el comienzo de una transición y es importante que este proceso se lleve a cabo de manera ordenada y responsable. El país espera estabilidad, seriedad y un enfoque continuo en los asuntos que más importan, y eso es lo que tendrá”, expresó.
Keir has given huge service to our country and I want to thank him for his leadership and dedication during such a challenging period.
His decision marks the beginning of a transition and it is important that this process is conducted in an orderly and responsible way. I will…
— Andy Burnham (@AndyBurnhamGM) June 22, 2026
Algo que juega en favor del exalcalde de Manchester es que la constitución en Reino Unido permite al partido gobernante cambiar al primer ministro a mitad de mandato, sin necesidad de elecciones generales. Por lo mismo, se estima que el ente progresista abra las postulaciones el 9 de julio.
Si bien Burnham tendría el apoyo mayoritario de los miembros, podrían surgir otras candidaturas, como el exministro de salud, Wes Streeting, o la exviceprimer ministro Angela Rayner, ambos renunciados al gabinete de Starmer.
“Para entrar en la contienda, los candidatos deben obtener el apoyo de una quinta parte, o 81, de los diputados del partido en la Cámara de los Comunes”, subraya AP.
“Los candidatos que alcancen ese umbral tendrían luego que recibir el apoyo del 5% de los partidos locales de circunscripción, o de al menos tres afiliados del partido, es decir, grupos como sindicatos y sociedades cooperativas”, concluyen.
Será un verano bastante movido en Reino Unido…