Tal como en España y Francia: italianos marchan contra el costo de la vida y su Gobierno

Miles de personas, en su mayoría jóvenes, se manifestaron este sábado en las principales ciudades de Italia contra el encarecimiento de la vida, el precio de la vivienda y el gasto militar, en una jornada marcada por el fuerte dispositivo policial desplegado tras los disturbios del fin de semana pasado en Milán.

Las manifestaciones recorrieron ciudades como Roma, Milán, Turín, Nápoles, Bolonia y Florencia bajo una estrecha vigilancia policial, con controles en estaciones y el blindaje preventivo de zonas comerciales ante el temor a nuevos saqueos.

Uno de los momentos de mayor tensión se produjo en Bolonia (norte), donde una concentración inicialmente pacífica derivó en enfrentamientos con la policía.

Grupos de manifestantes comenzaron a lanzar piedras y botellas contra los agentes, que respondieron con cañones de agua para dispersar a la multitud.

En Turín (norte), miles de personas marcharon desde la céntrica Piazza Castello entre consignas e insultos contra el Ejecutivo, en una marcha en la que se produjeron forcejeos y momentos de tensión con los agentes antidisturbios.

Entre las pancartas pudo leerse “Habéis reducido al pueblo al hambre”, mientras un grupo de manifestantes prendió fuego a una gran fotografía de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.

Por su parte, en Milán, capital económica del país y epicentro de los graves disturbios de hace una semana, cientos de estudiantes marcharon escoltados en todo momento por los agentes antidisturbios.

La ciudad permanece bajo un amplio dispositivo de seguridad, con 1.400 efectivos policiales y 500 militares adicionales de la brigada paracaidista Folgore enviados por el Gobierno.

La tarde en Roma discurrió entre una marcha pacífica contra la guerra que avanzó desde la Plaza de la República hacia los Foros Imperiales y una posterior concentración espontánea de cientos de jóvenes y estudiantes hacia el Coliseo, vigilada de cerca por un férreo perímetro de seguridad.

En las horas previas, la Policía italiana identificó en la capital a más de 200 jóvenes y trasladó a dependencias policiales a 63 de ellos tras requisarles pasamontañas, máscaras, aerosoles y material de camuflaje.

El dispositivo de seguridad en todo el país se había reforzado tras los graves altercados y saqueos registrados el sábado anterior en Milán, que llevaron a las autoridades a intensificar la vigilancia ante el temor a nuevos episodios de violencia.

La jornada quedó además condicionada por la detención por la mañana del presunto creador del “Movimiento 17 Octubre”, colectivo anónimo surgido tras las revueltas milanesas que acumulaba más de 40.000 seguidores en Instagram.

El ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, anunció en la red social X el arresto de este hombre de 30 años, periodista y militante en el ámbito “propalestino”, al que calificó como “la presunta mente” detrás de la plataforma.

El colectivo había anunciado una estrategia “fluida”, bajo el lema “be water” (“sé agua”), para difundir a través de Telegram las ubicaciones definitivas de las marchas apenas media hora antes de su inicio y tratar así de sortear los dispositivos de seguridad.

Sin embargo, esas indicaciones nunca llegaron a difundirse.