Ministra Rojas avanza a la Suprema en medio de duro emplazamiento por sus fallos en causas de DDHH

Marisol Rojas dio el primer paso para llegar a la Corte Suprema, aunque sin un respaldo unánime. La Comisión de Constitución del Senado aprobó su nominación con tres votos a favor y dos abstenciones, entre ellas la de Paulina Vodanovic, quien puso el foco en el historial de la magistrada en causas de derechos humanos y, particularmente, en sus criterios sobre prescripción e indemnizaciones a víctimas.

La actual presidenta de la Corte de Apelaciones de Santiago busca ocupar la vacante que dejó María Teresa Letelier y ahora deberá enfrentar la votación de la Sala del Senado, donde necesita el respaldo de dos tercios de sus integrantes.

En la comisión no hubo votos en contra. Sin embargo, las senadoras Claudia Pascual y Paulina Vodanovic optaron por abstenerse.

Durante la sesión, el Gobierno defendió la candidatura de Rojas, destacando su trayectoria judicial y su independencia. El ministro de Justicia, Fernando Rabat, aseguró que uno de los criterios considerados para su nominación fue precisamente evitar eventuales conflictos de interés.

“Hemos tenido especial cuidado de elegir personas que no se encuentren relacionadas con casos que lamentablemente han conmovido a la opinión pública en materia de probidad”, explicó.

La independencia de Rojas fue, precisamente, uno de los temas abordados durante la audiencia.

Su esposo, Abelardo Covarrubias, también integra el Poder Judicial y se desempeña en el ámbito civil, mientras que su hijo, Iván Covarrubias Rojas, desarrolla su carrera en el sistema notarial.

A lo largo de su trayectoria, Rojas ha intervenido en causas de derechos humanos, penales, civiles y laborales, además de procesos disciplinarios contra integrantes del Poder Judicial. Entre ellos figuran los exministros Juan Antonio Poblete y Antonio Ulloa, además de la exjueza Verónica Sabaj.

Su historial también registra un episodio controvertido. En 2014 fue sancionada por la Corte Suprema, junto a otros dos magistrados, por el incumplimiento de una resolución del Tribunal Constitucional.

Consultada por sus criterios al momento de resolver causas, Rojas aseguró ante los senadores que sus fallos nunca han estado determinados por consideraciones políticas.

“Siempre he resuelto conforme a la legislación vigente y a la interpretación jurídica que he hecho como juez. Jamás lo he hecho pensando en que voy a, con ello, significar que yo tengo una tendencia política, porque yo no tengo tendencia política, yo soy juez”, sostuvo.

Uno de los puntos que marcó la sesión surgió de la senadora Paulina Vodanovic, quien finalmente se abstuvo y concentró sus preguntas en las decisiones adoptadas por Rojas en causas vinculadas a violaciones de derechos humanos.

En particular, la parlamentaria le pidió explicar sus criterios respecto de la prescripción de acciones civiles, las indemnizaciones a víctimas y la aplicación de la denominada media prescripción en causas por crímenes de lesa humanidad.

“Hay un caso Arévalo Yáñez que usted estuvo por aplicar la media prescripción; no sé si lo recuerda. ¿Usted sigue creyendo que quienes cometen crímenes de lesa humanidad deben recibir una pena rebajada por el transcurso del tiempo?”, preguntó Vodanovic.

Con el respaldo de la Comisión de Constitución, la nominación queda ahora en manos de la Sala del Senado. Allí se definirá si Marisol Rojas consigue los dos tercios necesarios para convertirse en nueva ministra de la Corte Suprema.