Septiembre termina sin novedades sobre los indultos comprometidos por el presidente José Antonio Kast. Mientras el oficialismo presiona por una definición, La Moneda mantiene el hermetismo y la discusión amenaza con generar un quiebre con la oposición.
Una de las promesas más relevantes para el mundo republicano y libertario continúa sin una fecha definida, pese a las expectativas que se habían instalado en torno a la conmemoración del 11 de septiembre.
Y es que, pese a las presiones para que el presidente José Antonio Kast entregara una señal simbólica durante un mes especialmente significativo para el sector, La Moneda ha mantenido el hermetismo sobre los plazos y los nombres que podrían verse beneficiados.
Sin embargo, el margen para una definición comienza a estrecharse. Esto, considerando que la intención del Ejecutivo no sería repetir lo ocurrido durante la administración anterior, cuando los indultos se concretaron recién a fines de diciembre.
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, recalcó que se está desarrollando un proceso minucioso, precisamente para evitar errores: “Para el Gobierno, lo importante es analizarlo con cuidado, caso a caso, para no cometer ningún tipo de error y para entregar luego una resolución que debe ser fundada”.
Pero mientras el oficialismo aguarda una definición bajo la promesa de que los indultos serán otorgados, la discusión comienza a abrir otro flanco para La Moneda: su relación con la oposición.
Esto, luego de que representantes de ese sector respaldaran las advertencias del exministro socialista Osvaldo Andrade, quien sostuvo que la eventual concesión de estos beneficios podría provocar un quiebre entre el Ejecutivo y las fuerzas opositoras.
La diputada del Frente Amplio, Lorena Fries, llamó al presidente Kast a reconsiderar su postura porque “el indulto en materia de crímenes de lesa humanidad no puede darse y, la verdad es que en términos generales, el indulto ha producido conflictos en los distintos gobiernos”.
Por su parte, el diputado de la UDI, Marco Antonio Sulantay, llamó a no perder de vista las prioridades de la ciudadanía, pero pidió respetar la decisión que adopte el Gobierno.
“Un quiebre entre oficialismo y oposición es lo que menos necesita el país en estos momentos. Todos los esfuerzos deben estar puestos en resolver los graves problemas que nos afectan y que nos tienen involucrados en profundas crisis de seguridad”, enfatizó.
La definición sigue pendiente, mientras sobre el escritorio del Ejecutivo se acumulan más de 100 solicitudes de indulto, en su mayoría presentadas por condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.