La nueva presidenta del Frente Amplio, Gael Yeomans, delineó los desafíos que tendrá su directiva. En ese sentido, la diputada sostuvo que la apuesta será fortalecer un rol más protagónico del FA frente al gobierno de José Antonio Kast: oponerse a lo que considera retrocesos, pero también presentar propuestas propias y no limitarse solo a reaccionar ante las iniciativas del Ejecutivo.
En entrevista con BBCL, la parlamentaria reconoció que su partido y el progresismo tienen espacio para hacer más, tanto en la convocatoria de su militancia como en la construcción de una alternativa para quienes hoy están alejados del sector.
También valoró la autocrítica del expresidente Gabriel Boric y planteó que, en seguridad, el progresismo —Y el Estado en general— llegó tarde a enfrentar fenómenos como el avance del narcotráfico, aunque defendió las medidas impulsadas durante el gobierno anterior. A su juicio, el desafío ahora es construir propuestas que aborden ese problema y permitan disputar uno de los temas centrales que, según afirmó, motivó el voto por Kast.
Por último, Yeomans reafirmó su objetivo de impulsar una amplia coalición progresista, desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana, aunque reconoció que aquello requerirá diálogo y acuerdos programáticos.
—Durante su campaña, usted planteó que “el FA necesita un cambio”. Ahora que ganó, ¿qué es exactamente lo que puede cambiar? ¿Qué se podría corregir de la conducción anterior?
Estamos muy contentos con las elecciones que se produjeron en el Frente Amplio. Hubo un debate político que se generó en lo público, una alta expectación que incluso llevó más allá de los canales de televisión, también en el mundo político. Sabemos que tenemos una misión grande respecto a los compromisos que asumimos en la campaña. Nosotros efectivamente señalamos y lo seguimos sosteniendo que la anterior dirección cumplió un ciclo relevante para el Frente Amplio, que era poder constituirse, llevar a cabo el Congreso Ideológico y eso se hizo bien. Pero hoy necesitamos y estamos transitando un nuevo escenario, para lo cual tener una nueva dirección le va a servir al Frente Amplio. Por lo demás, es una dirección que es integrada. Por lo mismo, vamos a trabajar en unidad, tanto quienes fueron miembros de la anterior lista como también la nuestra; vamos a trabajar conjuntamente y hemos iniciado este proceso de traspaso para dar esas señales. Vamos a mezclar propuestas nuestras y propuestas también de la otra lista.
—Su triunfo ha sido interpretado como un giro “más a la izquierda”. En el debate con Constanza Martínez, además, usted marcó una diferencia respecto de cómo abordar la figura de Sebastián Piñera. ¿Su elección implica efectivamente un cambio de rumbo del FA? ¿Más a la izquierda?
El Congreso Ideológico fijó nuestra orientación política; no es solamente la elección de la lista, así que esa discusión está zanjada ahí y ahí se definieron nuestros principios. Nos entendemos en el mundo socialista, feminista, ecologista y esas son nuestro horizonte de construcción. Más bien, lo que nosotros buscamos y lo que planteamos en elecciones es que queremos un rol protagónico del Frente Amplio.
Acuerdos nacionales no hemos tenido carácter transversal en temas que son relevantes, como lo fue la reforma tributaria y también agendas que ahora se han presentado y que nos preocupan. Y por lo mismo, nosotros queremos que la oposición y, por lo tanto, el Frente Amplio juegue un rol en ello, busque frenar aquellos retrocesos en los derechos de las personas. Pero, por otra parte, también consideramos que el Frente Amplio debe aportar en la propuesta, no ser una oposición que reaccione solamente, sino que presente propuestas.
—En estos cinco meses del gobierno, ¿cuál es su evaluación de la oposición y específicamente del Frente Amplio? ¿Ha tenido rol protagónico?
Creemos que se puede hacer más y por eso presentamos de hecho la lista. Vamos a trabajar en esa línea, en una agenda ardua de reuniones, que ya he comenzado algunas de ellas durante esta semana. Me voy a juntar con dirigentes estudiantiles del partido del Frente Amplio, que son miembros de federaciones estudiantiles, también con dirigentes sindicales, porque queremos tener una estrategia común con los alcaldes, con los parlamentarios, con los dirigentes sociales del partido y la militancia, para poder generar ese rol protagónico necesario que debe asumir el Frente Amplio en articulación y unidad con otros actores, desde el mundo social, pero también en el mundo político, en lo que hemos llamado esta invitación de construir una coalición amplia, progresista.
—En su elección interna participó cerca del 18% de la militancia habilitada. Aunque está por sobre la participación que han tenido otros partidos en sus elecciones internas, sigue siendo un bajo porcentaje. ¿Cómo piensa conquistar a una militancia que hoy participa poco y, a partir de ahí, cómo pretende ampliar esa convocatoria hacia quienes se han alejado de la izquierda?
Comparto el diagnóstico. Para nosotros sí es un desafío y una preocupación la convocatoria a la militancia a participar activamente. Aquellos que firmaron, creemos que son parte relevante de nuestro proyecto y los queremos invitar a participar activamente también del Frente Amplio. Y eso vamos a hacer, vamos a generar ahí un plan para poder tener esa llegada a la militancia, convocarlos. Pero, por otro lado, también queremos sumar más. Creemos que el Frente Amplio debe crecer y para eso también vamos a desarrollar, conjuntamente con las direcciones regionales del partido, una estrategia que vaya hacia allá. Nosotros sabemos que el Frente Amplio, a pesar de ser el partido más grande de Chile, que lo dijimos en campaña, no basta con lo que somos ahora para ser alternativa real, viable para las personas, para el país. Y eso es lo que queremos construir. Para eso, ser un partido más grande aún también es parte de nuestros desafíos.
—¿Qué estrategia tienen para eso? ¿Consideran a quienes se sienten más lejanas al sector?
Sí. Lo primero es que efectivamente queremos que la militancia tenga un rol más protagónico en lo que van a ser las definiciones políticas del Frente Amplio. Vamos a hacer esa invitación. Por lo pronto, además tenemos el compromiso de convocar a lo que es una conversación orgánica y a veces eso suena un poco difícil en términos de la palabra, pero en realidad tiene que ver con el cómo militamos. Hay personas que tienen distintos grados de participación en los partidos, ya sea por los tiempos, por la disposición, pero todos son bienvenidos. Y eso es lo que tenemos que organizarnos bien adentro para que eso sea posible, que una persona, una mujer que cuida o que tenga labores de crianza, o un padre que también esté en la misma situación, también pueda militar dentro de sus posibilidades con toda la acción que ellos quieran aportar al partido. Eso es lo que vamos a hacer viable también y pensamos que la discusión sobre cómo nos organizamos es vital.
—El expresidente Gabriel Boric ha comenzado a reconocer errores de su gobierno. ¿Esos mea culpa generan consenso al interior del Frente Amplio o todavía existen diferencias respecto de qué se hizo mal?
En el Congreso Ideológico dimos parte de esta discusión. Primero, nosotros creemos que es importante poner además en relevancia elementos que se lograron avanzar: la reforma de pensiones, las 40 horas, el sistema nacional de cuidados. Pero yo creo que hay algo muy relevante de lo que hace el expresidente Boric con su liderazgo, que es ser autocrítico. Y la autocrítica le hace bien a la izquierda, nos hace bien a nosotros incomodarnos, debatir, aunque eso no genere que pueda haber más de una postura al respecto, pero yo creo que le hace bien a la política y, a mi juicio, el ser transparente también le da un grado de credibilidad a lo que hacemos. Reconocer los errores y mejorar es parte del proceso para presentar un mejor proyecto y valoramos que el expresidente Boric tenga esa apertura.
—Y, en lo personal, ¿cree que hay alguna de las posturas del gobierno anterior que crean que se puedan cambiar para ser una alternativa? ¿En seguridad, por ejemplo?
Respecto a seguridad, y lo ha dicho con anterioridad el mismo expresidente, yo creo que como progresismo llegamos tarde; incluso más allá, como Estado se ha llegado tarde a resolver un problema que hace mucho tiempo se estaba viviendo en los barrios con la convivencia con el narcotráfico, en donde lamentablemente se han tomado los barrios y a esa dimensión del problema se llega tarde con la solución, pero el gobierno pasado sí tomó cartas en el asunto. Tenemos un plan de seguridad que inclusive fue reconocido por el ministro actual de Seguridad (Martín Arrau) y se hicieron varias gestiones también para entregar más herramientas y soporte a Carabineros, incluso en términos presupuestarios, aumentando el presupuesto de manera histórica. En ese sentido sí hay gestión. El punto es que hay elementos que están pendientes y debates que quedaron pendientes también en el periodo pasado y que los arrastramos hasta ahora en el Congreso, como el levantamiento del secreto bancario. Pero para eso no basta solamente la posición que podamos mostrar desde el progresismo. Yo creo que es importante que de todos los sectores estemos disponibles realmente a construir un acuerdo que se haga cargo de la persecución del narcotráfico. Creo que eso es el objetivo primordial en materia de seguridad.
—El Frente Amplio enfrenta por primera vez un escenario en que está en la oposición después de haber encabezado el gobierno. ¿Qué tipo de oposición quiere construir frente al gobierno de José Antonio Kast: una oposición de bloqueo, de acuerdos o una combinación de ambas? ¿Dónde está dispuesto el FA a cruzar la línea y llegar a acuerdos con el Ejecutivo?
Yo lo que he visto en el comportamiento del gobierno, porque de nuestra parte hemos estado disponibles a presentar propuestas, lo hicimos en la reforma tributaria; como Frente Amplio, nos sentamos a conversar, les pedimos reuniones a distintos ministerios y lamentablemente fueron ellos los que no incorporaron nuestra visión. A ellos no les interesó hacer parte al progresismo en general de un acuerdo en esa materia. Decidieron pasar la máquina y ganar por dos votos en el Senado la mega reforma tributaria. Y ahora veo que mantienen una actitud similar; solamente buscan acuerdos con la derecha, quienes son parte de su sector, pero no con nosotros. Entonces, quienes no tienen disposición al diálogo son el gobierno del presidente Kast y son ellos los que tienen que dar muestra de que realmente están disponibles a conversar y a negociar. Por nuestra parte, nosotros sí lo vamos a decir con toda claridad, vamos a oponernos a cualquier retroceso. Si presenta las 52 horas de jornada laboral, lógicamente que no podemos estar de acuerdo con entregar peores condiciones laborales para los trabajadores. Eso por dar un ejemplo.
—Después del proyecto de Reconstrucción, la reforma constitucional de seguridad impulsada por el gobierno se ha convertido en uno de los primeros grandes enfrentamientos entre el Ejecutivo y la oposición. Usted ha dicho que restringir derechos no garantiza más seguridad. ¿El Frente Amplio está dispuesto a rechazar el proyecto completo o existen aspectos que sí podrían respaldar?
Hay ocho puntos de esta propuesta, pero lamentablemente creo que el gobierno comete un error porque prioriza una reforma constitucional que no es de seguridad y es una reforma que incluso ha generado más bien una discusión en su propio sector. Disminuir libertades de todos los chilenos y chilenas no va a asegurar más seguridad, y esa es la reforma constitucional que están presentando, que no tiene por objetivo hacerse cargo del problema. Nuestro llamado acá es a realmente presentar propuestas que se hagan cargo del tema, que hablemos de seguridad, pero no traigamos una discusión que no viene al caso. A nadie le interesa, salvo al Partido Republicano, hacer una reforma constitucional, porque no le sirve y no le da más garantía a las personas de que van a contar con más seguridad.
—¿Qué tiene que hacer el Frente Amplio para que una persona que votó por Kast pueda sentirse representada por alguna de sus propuestas? ¿Hay algo que el partido no ha sabido entender de ese electorado?
Lo que más vi, y lo digo también como parlamentaria; en ese momento estuve haciendo campaña, así que conversé con muchas personas al momento en que sucedieron las elecciones, es que la gente votó por el presidente Kast por seguridad, por la razón de buscar una solución diferente en esa materia. Y me da la impresión de que, dado que el gobierno tampoco ha demostrado hasta ahora que tiene una agenda más allá de lo que se presentó ahora, que incluso se da esa prioridad en la reforma constitucional, que me parece que es un error, los cambios en el ministerio, ese tema sigue pendiente en Chile. Y a mí me parece que es importante que desde el Frente Amplio también tengamos una propuesta que se haga cargo de la seguridad, con la experiencia que tenemos además, no solo de haber sido gobierno, sino también de los gobiernos locales, en donde la experiencia de los municipios es importantísima en esto y debe ser escuchada. Y a nosotros también nos parece que por ahí va a ir nuestro camino de presentar propuestas que sean alternativas a la lamentable reforma constitucional que se ha presentado hasta ahora.
—Usted ha planteado construir una coalición progresista que vaya desde el PC hasta la DC, pero el PPD y el PS ya han mostrado reparos. ¿Qué está dispuesto a ceder el Frente Amplio para que esa alianza sea realmente posible y cuándo espera comenzar a construirla?
Este es un anhelo que tenemos algunos que somos parte de este sector; lo digo como presidenta electa del Frente Amplio, pero también porque lo he conversado con distintos actores relevantes de distintos partidos dentro del progresismo, y para eso hay que trabajar. El anhelo para que se haga realidad requiere diálogo profundo, una conversación que incorpore, una conversación que permita llegar a acuerdos programáticos, pero sobre todo pensando en las necesidades del país. A mí me parece que construir una coalición progresista lo necesita. El país necesita que tengamos una alternativa a esta ultraderecha y a eso debiéramos abocarnos. Pero lo vamos a hacer desde la conversación, desde el diálogo respetuoso. Es lo que hemos ido haciendo también durante este tiempo y vamos a profundizar. No voy a renunciar a ese sueño.
—¿Ve disposición de sus pares para generar estas conversaciones?
He visto disposición a conversar. Me gustaría que lográramos concretarla, pero claro, eso va a requerir trabajo y nosotros estamos disponibles a hacer todos los esfuerzos que se necesiten para poder construir esa coalición y vamos a dar en el paso a paso las señales necesarias.
—La renuncia de Luis Thayer estuvo acompañada de una dura crítica al Frente Amplio: acusó que el partido lo dejó solo y que “le falta vieja política”. Ahora que usted asume la presidencia, ¿comparte el diagnóstico de que faltó respaldo hacia uno de sus militantes y qué se responde a las acusaciones?
Lo primero es que yo considero que en estas situaciones, porque él ha recibido acusaciones injustas por parte de la derecha, siempre se requiere solidaridad, conversación, diálogo. Y nosotros vamos a seguir en ese camino; independiente de la decisión que haya tomado Luis, nosotros vamos a mantener la conversación porque nos parece relevante, sobre todo teniendo en consideración el rol que jugó, pero también para adelante. Para adelante, porque la experiencia en migraciones que tuvo es relevante para el debate público y también relevante para el país. Y nosotros eso lo vamos a recoger.