Barrio cívico, de Jorge Ramírez Ávila: Relatos de seres marginales, milagros y la condición humana

Jorge Ramírez Ávila (Santiago, 1954) entrega en Barrio cívico tres relatos amenos, donde muchos de sus protagonistas -humanos y algunos animales- invitan a la empatía, incluso al cariño. A pesar de sus vidas “menores”

En Cité, un solterón que ha trabajado toda su vida en la Biblioteca Nacional tiene un cambio de vida profundo. Primero muere su madre, con quien siempre ha vivido. Luego, jubila. Entonces debe rehacer una vida estructurada en rutinas y en un placer oculto. No sabe qué hacer. Ni siquiera es un lector.

Posta es un relato donde el verdadero protagonista es el milagro en un centro asistencial de urgencia donde deja de haber muertos y todos se sanan de manera inexplicable. Se van sucediendo los profesionales a cargo del turno y sigue todo sin explicaciones. Incluso un reo, que recibe un tiro en plena frente, se recupera en pocas horas. No falta el capellán milagroso, y la presión de los medios y de los “buitres”, que, de pronto, se ven sin trabajo. La médula del relato es cómo, estos profesionales de la salud y la sociedad, van reaccionando a hechos inexplicables, sobrenaturales.

Por último, La Santísima Trinidad tiene como protagonistas a un mendigo y sus tres perros. Él, un antiguo y renombrado mago, de un día para otro, abandona la casa y se transforma en mendigo. Escucha voces que debe acallar o, al menos, a las que debe dejar de contestar. En ese contexto, es expulsado de la plaza donde pernocta, debido a la remodelación de ésta. Ahí, además, instalarán un monumento a un mártir de bomberos.

Barrio cívico es un libro entretenido. Sin ser, quizás, de una gran prosa, entrega perfiles humanos conmovedores. Personas que bien podrían ser algunos de los mendigos que vemos a diario, la persona que camina por la calle o va en la locomoción colectiva. La persona que atiende en un servicio público o en algún negocio. Personas “comunes” que mantienen rincones queribles, espacios de conexión, donde en sentido y el bien común todavía tienen espacio.

Barrio cívico, además, tiene algunos pasajes, algunas imágenes, muy logrados. Son pequeños gestos, movimientos, en los que podemos encontrar esperanzas en la humanidad. Que nos recuerdan que todo no está pedido.

Jorge Ramírez Ávila
Camondo editorial

Valparaíso, septiembre de 2021