Se puede decir que Francisco Sánchez es fanático de la historia de Chile y de América Latina, y de su relación con España, lo que es algo inevitable. De manera específica, de la historia cultural del continente que recoge y proyecta a través de la música, la literatura y el teatro.
Pero no se agota en la historia oficial que relatan algunos historiadores chilenos que, según Sánchez, son racistas cuando aluden a la cultura mapuche. Justo el tema que aborda “su versión de La Araucana”, de Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533-1594), en un montaje de la cía. Tryo Teatro Banda.
Y lo hace hurgando en pliegues históricos poco conocidos, pero relevantes -un poema épico, en este caso- y utilizando herramientas de la juglaría. Son recursos que conforman una personalidad escénica que pasa por el juego, el humor y el sentido crítico.
Cautiverio felis, Parlamento, Freire, la epopeya de las provincias, Tragicomedia del Ande, La expulsión de los jesuitas son algunas de sus producciones creadas por la cía. Tryo Teatro Banda desde su fundación en el año 2000. La Araucana se estrenó en 2011, en Pica, Región de Tarapacá.
“La historiografía conservadora no reconoce el valor de la cultura mapuche. Veo racismo en esas opiniones”, dice Francisco Sánchez, actor y director de Tryo Teatro Banda.
¿Cómo nació tu interés por este poema épico de Alonso de Ercilla? ¿Lo conociste en el colegio?
“En el colegio conocí lo básico, algunos versos, pero no el poema completo. Mi interés surgió luego de leer un resumen de La Araucana y me impactó muchísimo. Ahí nació la inquietud de profundizar en el texto”.
¿Cuál es el principal soporte de esta propuesta teatral?
“La historia de Alonso de Ercilla en Chile como soldado y poeta que escribió La Araucana. Nos basamos en su biografía, desde que salió de la Corte de Felipe II, despechado por amor, y su venida a Chile.
“También consideramos un lio de faldas entre Ercilla y el Gobernador García Hurtado de Mendoza. Una interpretación que de ciertos hechos hizo el periodista Aurelio Díaz Meza (1879-1933)”.
“Una historia de amor, en un contexto de guerra y conquista, resulta muy atractiva para narra. Nosotros agregamos versos de La Araucana, nos inspiramos en la comedia del arte y la música de Juan de Lencina (1469-1529), compositor del Renacimiento español.
¿Qué recursos se usan para representar en escena la épica mapuche en batalla?
“A través de varios personajes históricos: Caupolicán, peleando y organizando la resistencia… Como pierde todas las batallas es abandonado, preso y empalado por los españoles.
“La obra se engancha con la muerte de Pedro de Valdivia. También aparecen Tegualda, Galvarino y la elección del toqui luego de ganar en pruebas de fuerza. La lectura de La Araucana es difícil porque el poema es largo, en verso y castellano antiguo. Pero es hermoso. Me encantó cuando la leí”.
Hay quienes opinan que en La Araucana hay poco del mundo mapuche real y mucha imaginación de Ercilla…
“Eso lo he escuchado muchas veces, sobre todo en el historiador Diego Barros Arana (1830-1907). Incluso ha dicho que el mapudungun es una lengua que los mapuche heredaron de algún pueblo culto. Pero no dice cuál. Eso es racismo.
“Es cierto que Ercilla, como soldado y poeta, incluye relatos fantásticos en La Araucana: describe hechos y batallas en los que nunca estuvo ni vio.
“Pero cuando se pone en primera persona para describir hechos militares, se conduele de los mapuche. Siente compasión y admiración porque veía que enfrentaban como podían a quienes invadían su territorio.
“Pienso que la historiografía conservadora ha entregado argumentos para no reconocer el valor de la cultura mapuche. Para subrayar que los mapuche son borrachos y flojos, como se dice incluso hoy. Veo racismo en esas opiniones.
“La Araucana es una obra literaria en la cual Ercilla se admira de la resistencia mapuche y se conduele. Eso es legítimo. En Chile también hay una idealización del pueblo mapuche, tal vez como expresión de un sentimiento de culpa”.
También se dice que su cultura no tuvo la grandeza de incas y aztecas, ni sus grandes construcciones…
“Pienso que esas son visiones supremacistas de la cultura. Las civilizaciones que tuvieron grandes construcciones eran sociedades clasistas donde hay una élite y un perraje que es sometido. En cambio, los mapuche tienen una sociedad horizontal. Incas y aztecas eran sociedades represivas de otros pueblos.
“La democracia griega descansaba en la espalda de la esclavitud. Sociedades como ésa no valen nada como civilizaciones. Su democracia, su filosofía… bien, pero no quiero ser como ellos, puro racismo. Son sociedades cuyo valor está en dominar a otros. Los mapuche no tenían pirámides, pero defendían la Naturaleza.
“Barros Arana, como también Sergio Villalobos, son historiadores conservadores y de escritorio. Nunca salieron a conocer la Araucanía. En cambio, Ignacio Domeyko, sabio polaco del siglo XIX, Rector de la Universidad de Chile, dijo que, en algunos aspectos, los mapuche eran más avanzados que los europeos. Domeyko recorrió tierra mapuche y arriesgó la vida. Los otros no”.
Dramaturga: Francisco Sánchez y Tryo Teatro Banda
Dirección: Francisco Sánchez
Elenco: Alfredo Becerra, Diego Chamorro, Eduardo Irrazábal, Daniela Ropert y Francisco Sánchez
Diseño integral y vetuario: Carola De Negri, Ivette Gómez
Iluminación: Matías Espinoza
Sonido: Max Cornejo
Asistencia producción: María José Salinas, Javier Bolívar.
Producción: Carolina González.
Teatro UC
Sala Ana González
Jorge Washington 24, Ñuñoa.
Jueves a sábado, 20.00 horas.
Excepto 11 de julio.
75 minutos.
+13 años.
Hasta el 18 julio 2026.
La Legua
26 de julio.
Público general
27, 29 y 30 de julio
Taller de creación vocal y aula creativa para profesores.