Hubo un tiempo en que el gran desafío de ingeniería de un auto era cruzar un campo lleno de hoyos con una canasta de huevos sin que se quebrara ninguno. Esa fue, según la leyenda, la vara con que nació el Citroën 2 CV, la popular "citroneta", y ahora la marca francesa la revive: presentó en el Salón del Automóvil de París un 2 CV eléctrico que pretende vender en 2028 a unos 15.000 euros (15 millones de pesos chilenos).
La información la reporta TechRadar, que fue testigo del debut del concept, un prototipo que muestra el diseño y las ideas de un modelo futuro. Según el medio, el director ejecutivo de la marca, Xavier Chardon, aseguró que el objetivo es que el auto llegue a las automotoras con ese precio, lo que lo convertiría en potencialmente el eléctrico más barato de Europa.
Esos 15.000 euros equivalen a unos 16.800 dólares, según calcula CarBuzz, es decir, cerca de 15 millones de pesos chilenos al cambio aproximado. Para lograrlo, TechRadar detalla que Citroën desarrolla una plataforma eléctrica totalmente nueva, una base técnica compartida sobre la que irían varios modelos pequeños. Al repartir los costos entre muchos autos, la idea es que el ahorro llegue al comprador.
El peso es otra pieza clave. Chardon afirmó que sus ingenieros trabajan para que el auto pese "menos de una tonelada", algo que según TechRadar lo haría más liviano que cualquier eléctrico a la venta hoy y podría mejorar bastante su autonomía. Electrek lo compara con el deportivo Mazda MX-5, que actualmente es más pesado.
TechRadar agrega un argumento de mercado: jugar con la herencia histórica es algo que las marcas chinas, hoy grandes rivales en autos baratos, simplemente no pueden lograr. Además, Renault ya demostró que la nostalgia vende, con la reedición de los modelos R5 y R4, y con su Twingo eléctrico.
El nuevo 2 CV mide apenas 3,76 metros de largo, unos 10 centímetros menos que el modelo original, en plena era de autos que no paran de crecer. Aun así, CarBuzz señala que acomoda a cuatro personas y que su tamaño lo haría elegible para la futura categoría europea M1E, una especie de "kei car" (los diminutos autos urbanos japoneses) para eléctricos, con reglas más simples y menores costos de certificación. Esas normas se esperan definidas el próximo año.
Por dentro no hay tablero tradicional. Los asientos, delanteros y traseros, parecen más una banca de jardín que butacas de auto, y en lugar de consola central hay una canasta de mimbre removible. TechRadar la califica como "probablemente lo más francés" desde que Renault ofreció un portabaguettes en el R5.
La pantalla es un panel cuadrado de 8 pulgadas, que Citroën llama "phygital" (mezcla de físico y digital), parecido a un lector de libros electrónicos y con gráficos inspirados en cómics. La palanca de cambios casi flota sobre un cilindro en el volante, y la radio es desmontable y sirve como parlante Bluetooth para picnics.
Los guiños al original abundan: los pedales llevan un conejo (o una liebre) para el acelerador y una tortuga para el freno, y las puertas tienen espacios para huevos. Según TechRadar, hasta la bocina digital copia el sonido del 2 CV de antaño. Electrek añade que las manijas son correas blandas y que, a diferencia del original, tiene ventanas que bajan con manivela.
El enorme techo de tela, que casi lo convierte en convertible, también viene del pasado. Los parachoques metálicos están pensados, según TechRadar, para soportar el típico "touch parking" parisino, la costumbre de estacionar empujando a los autos vecinos.
Citroën no ha dado detalles de la mecánica. TechRadar supone una batería similar a la del Renault Twingo, un paquete LFP (fosfato de hierro y litio, una química más barata y duradera) de 28 kWh que ofrece unos 250 kilómetros de autonomía. CarBuzz recuerda que el e-C3 de la propia marca usa una de 30 kWh en su versión básica, y que el 2 CV llevaría tracción delantera, igual que el original, y llantas de acero de 18 pulgadas.
Electrek recuerda que el nombre "Deux Chevaux" ("dos caballos") viene del sistema de impuestos francés, que calculaba una "potencia fiscal" con una fórmula extraña. El 2 CV real tuvo entre 9 y 29 caballos de fuerza en sus 42 años de producción. El medio espera que la versión eléctrica sea más potente que cualquiera de ellos, pero lejos de ser un bólido.
El 2 CV original nació en los años 30 para motorizar la Francia rural, que aún dependía de caballos y carretas. Según CarBuzz, la guerra retrasó su producción hasta 1948 y se fabricaron más de cinco millones hasta 1990.
Citroën dice que el diseño del concept está cerca del definitivo, aunque Electrek anticipa que algunos toques más extravagantes, como los colores vibrantes y las luces colgantes, se moderarán. Junto al auto se mostró también la 2 CV Fourgonnette, una furgoneta de carga inspirada en la antigua versión de reparto. Según CarBuzz, la marca no planea construirla pronto, ya que por ahora es solo un estudio.
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