La regla de las 3 ideas: el sencillo truco para evitar que la IA piense por ti

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta cotidiana para resolver problemas, redactar correos electrónicos, buscar regalos o encontrar ideas. Sin embargo, recurrir constantemente a plataformas como ChatGPT podría afectar nuestra capacidad para pensar de manera independiente y desarrollar la creatividad.

Ante este escenario, especialistas consultados por la revista Time recomiendan adoptar un sencillo hábito antes de utilizar cualquier chatbot: pensar y escribir al menos tres ideas propias antes de pedirle ayuda a la inteligencia artificial.

Aunque parece un ejercicio demasiado simple, los expertos sostienen que esta práctica permite mantener nuestra autonomía, estimular la creatividad y evitar que las respuestas de la tecnología condicionen nuestro pensamiento.

Adam Green, neurocientífico y profesor de psicología de la Universidad de Georgetown, explica que uno de los principales atractivos de la inteligencia artificial es su capacidad para ofrecer respuestas inmediatas cuando no sabemos por dónde comenzar.

“Todos le tememos a la página en blanco”,
señala el especialista, quien advierte que utilizar constantemente estas herramientas podría privarnos de la satisfacción de resolver problemas por nuestra cuenta.

A esto se suma otro fenómeno que los investigadores denominan anclaje o fijación, que ocurre cuando las primeras sugerencias que recibimos limitan nuestra capacidad para imaginar alternativas diferentes.

Sabrina Habib, investigadora de creatividad de la Universidad de Carolina del Sur, explica que la IA ofrece “un conjunto limitado de posibilidades”, lo que puede dificultar que las personas desarrollen ideas fuera de esas opciones.

De hecho, una investigación de Green y sus colegas encontró que los ensayos universitarios escritos por personas exploraban una mayor variedad de ideas que aquellos generados por ChatGPT, cuyos contenidos tendían a repetir temáticas similares.

La recomendación que recoge Time consiste en anotar tres propuestas propias antes de abrir una herramienta de inteligencia artificial.

Por ejemplo, si necesitas escribir un correo complicado a tu jefe, primero identifica tres puntos que quieres comunicar. Si buscas un regalo de cumpleaños, piensa en tres alternativas considerando los gustos de esa persona.

No importa si las propuestas parecen poco originales, están incompletas o finalmente las descartas. El objetivo es ejercitar el pensamiento antes de recibir sugerencias externas.

Erica Dhawan, experta en comunicación digital y autora de Use Your Brain, propone una estrategia similar que denomina la “regla del borrador desnudo”.

“Escribe tu propio borrador antes de usar la IA”, recomienda.

Si no consigues generar ideas, Habib sugiere dedicar tres minutos a escribir cualquier posibilidad que aparezca en tu mente o salir a caminar antes de retomar el ejercicio.

Los especialistas aclaran que no se trata de abandonar la inteligencia artificial, sino de utilizarla como complemento del pensamiento humano.

Aron Lindberg, profesor del Instituto Tecnológico Stevens, recomienda entregar al chatbot nuestras propuestas iniciales y pedirle que sugiera alternativas o evalúe sus ventajas y desventajas.

También podemos solicitarle preguntas que nos ayuden a profundizar nuestras propias ideas, en lugar de pedirle directamente una respuesta.

Finalmente, Dhawan plantea una secuencia para aprovechar estas herramientas: pensar primero, utilizar la IA para cuestionar y mejorar nuestras propuestas y, posteriormente, volver a evaluarlas por nuestra cuenta.

La clave, según los expertos, es mantener el control de nuestras decisiones y evitar que la tecnología reemplace el proceso creativo.