Los tres "ingredientes" que impulsan la formación de tornados: ¿Influye El Niño o el cambio climático?

El tornado registrado preliminarmente como EF0 en el Maule, vuelve a poner sobre la mesa una interrogante: ¿están ocurriendo más tornados en Chile o simplemente estamos detectando y documentando mejor estos fenómenos?

La evidencia científica apunta a una combinación de factores atmosféricos específicos y una mejora en los registros, aunque todavía no permite atribuir el aumento observado directamente al cambio climático o a El Niño.

Un estudio publicado en 2024 en la revista Monthly Weather Review analizó 16 tornados significativos en Chile y concluyó que estos fenómenos suelen desarrollarse en ambientes de variación brusca en la velocidad o la dirección del viento y baja energía convectiva disponible, una combinación que favorece la rotación de las tormentas incluso sin una inestabilidad atmosférica extrema.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), no existe una cantidad fija de condiciones que garantice la formación de un tornado. Sin embargo, destacan tres ingredientes atmosféricos:

– Inestabilidad atmosférica: aire relativamente cálido y húmedo cerca de la superficie, con aire más frío en altura, que favorece el ascenso del aire.

– Cizalladura del viento: cambios en la velocidad y dirección del viento a medida que aumenta la altura, capaces de generar y reforzar la rotación.

– Corrientes ascendentes intensas: tormentas capaces de elevar y estirar esa rotación hasta favorecer la formación de un vórtice que alcanza el suelo.

En Chile, otro estudio publicado en Geophysical Research Letters en 2025 identificó condiciones favorables durante el otoño en la zona centro-sur, con un máximo de registros entre mayo y junio.

La base de datos histórica recopilada por investigadores chilenos reúne aproximadamente 90 tornados y trombas marinas desde el siglo XVI.

Entre 2019 y 2023 se contabilizaron 42 tornados, cerca del 58% del total disponible en esa base publicada por TornadosChile.

Sin embargo, sus propios responsables advierten que el aumento está influido por el mayor monitoreo, el acceso a internet y la difusión de imágenes en redes sociales.

Y en todo esto, ¿tiene algo que ver El Niño o el calentamiento global? La respuesta todavía no es concluyente.

La NOAA reconoce que fenómenos naturales como El Niño pueden modificar las condiciones atmosféricas favorables para los tornados, mientras que las tendencias de largo plazo son difíciles de determinar debido a las inconsistencias históricas de los registros.

Por ello, aunque el calentamiento global puede modificar la humedad, la temperatura y la dinámica atmosférica, no existe evidencia suficiente para afirmar que sea el responsable directo del aumento de tornados registrados en Chile.