Winston E. Scott, exastronauta de la NASA y capitán retirado de la Armada de los Estados Unidos, habló recientemente sobre su experiencia en el espacio y cómo estar allí lo cambió para siempre.
Si bien hoy está retirado, sigue recordando sus años en la agencia espacial e inspirando a generaciones más jóvenes. Pasó más de 24 días en el espacio, hizo dos misiones del emblemático transbordador espacial de la NASA y acumuló 19 horas en caminatas espaciales.
Hace algunos días, en una entrevista con UNILAD, reveló un aspecto de sus viajes espaciales que lo impactó más que cualquier otra cosa: mirar la Tierra desde la órbita.
“No creo que se pueda viajar al espacio y ver la Tierra desde esa perspectiva sin que te cambie de alguna manera”, aseguró, “no diría que mi experiencia fue religiosa, pero sin duda fue profunda”.
Scott explicó que, estando en la órbita, pudo ver el horizonte del planeta y más allá. “Se ve la Tierra, la Luna, el Sol, las estrellas y la inmensidad del espacio que las rodea. Realmente te da una idea de lo pequeño que es nuestro planeta“, comentó.
En la misma línea, dijo que esta experiencia le permitió “apreciar de verdad lo delicado que es nuestro mundo. (…)Uno empieza a ver la Tierra no como un conjunto de países, sino como un hogar compartido que debemos proteger y cuidar”.
“También te das cuenta de que las fronteras y divisiones en las que tanto nos centramos aquí abajo no son visibles desde el espacio. No se puede ver dónde termina un país y empieza otro. No se ven diferencias políticas ni filosofías contrapuestas. Lo que se ve es un solo planeta, habitado por una sola familia humana”, añadió.
De acuerdo con el exastronauta de la NASA, poder ir al espacio cambió su punto de vista del mundo:
“Creo que es un mensaje muy oportuno, y especialmente relevante en estos momentos”, concluyó.