¿Un vaso al día de bebida isotónica evita que te sientas cansado? Expertos niegan tendencia de TikTok

Las bebidas isotónicas y los suplementos de electrolitos se han convertido en una tendencia en TikTok. Bajo la promesa de combatir el cansancio, los dolores de cabeza y los calambres, cada vez más usuarios recomiendan consumirlos diariamente.

Sin embargo, aunque estos productos pueden ser útiles en determinadas circunstancias, los expertos advierten que su consumo indiscriminado no está justificado.

Estas bebidas fueron desarrolladas principalmente para reponer el agua y los minerales que pierde el organismo mediante el sudor durante actividades físicas prolongadas. Entre sus componentes destacan el sodio, el potasio, el magnesio y, dependiendo de la formulación, carbohidratos como la glucosa.

La nutricionista Bridget Benelam, portavoz de la British Nutrition Foundation, explicó al Daily Mail que existen situaciones en las que las personas pueden perder cantidades importantes de electrolitos, especialmente durante ejercicios intensos en ambientes calurosos o episodios de vómitos y diarrea. En esos casos, reponerlos puede resultar beneficioso.

Aunque en redes sociales se presentan como una solución para recuperar energía, la evidencia no respalda que consumir electrolitos habitualmente elimine el cansancio en personas que no presentan deshidratación o pérdidas importantes de minerales.

Los especialistas consultados por el medio explican que la sensación de revitalización puede relacionarse con la recuperación de líquidos, pero también con otros ingredientes presentes en algunas formulaciones, como el azúcar y la cafeína.

El nutricionista Rob Hobson sostiene que reponer el sodio y otros minerales perdidos mediante el sudor ayuda a mantener el equilibrio del organismo y puede reducir el riesgo de fatiga, mareos y calambres. Sin embargo, esto no significa que todas las personas necesiten consumir estas bebidas cada vez que hacen ejercicio.

De hecho, la Escuela de Salud Pública de Harvard señala que cuando una actividad física dura menos de una hora y se realiza a intensidad baja o moderada, en condiciones de temperatura normales, el agua suele ser suficiente.

Una alimentación equilibrada también permite recuperar naturalmente los minerales perdidos.

Uno de los principales riesgos asociados al consumo excesivo de estas bebidas es su contenido de sodio, mineral que participa en la regulación de los líquidos del organismo, pero cuya ingesta elevada puede favorecer el aumento de la presión arterial.

Según los especialistas citados por el medio británico, una botella de 500 mililitros de una bebida con electrolitos puede contener alrededor de 320 miligramos de sodio, equivalentes a unos 0,8 gramos de sal. Consumirla diariamente implica sumar esa cantidad a la que ya se obtiene mediante los alimentos.

La advertencia cobra especial importancia para personas con hipertensión o enfermedades renales, debido a que sus organismos pueden tener mayores dificultades para manejar el exceso de sodio y líquidos.

Un estudio publicado en marzo de 2022 en la revista científica Nutrients, titulado Utility of an Isotonic Beverage on Hydration Status and Cardiovascular Alterations, examinó las respuestas cardiovasculares de 22 adultos jóvenes después de consumir un litro de bebida isotónica o un litro de agua destilada.

Los investigadores observaron que la presión sistólica fue, en promedio, 3 mmHg mayor después de beber agua que tras consumir la isotónica. La diferencia también alcanzó 2,2 mmHg en la presión diastólica.

Sin embargo, el resultado no demuestra que las bebidas isotónicas reduzcan la presión arterial ni que prevengan la hipertensión.

No existe una recomendación médica que establezca una cantidad diaria de bebidas isotónicas que todas las personas deban consumir. Por el contrario, los especialistas coinciden en que la mayoría de la población puede obtener los electrolitos necesarios mediante una alimentación equilibrada y agua.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos consuman menos de 2.000 miligramos de sodio al día, equivalentes a menos de cinco gramos de sal. Este límite considera todas las fuentes alimentarias, no solamente las bebidas.

La American Heart Association también advierte que la suplementación con electrolitos no es necesaria para la mayoría de las personas. En general, el agua es suficiente cuando el ejercicio dura menos de 75 minutos y no es especialmente intenso.

Las bebidas deportivas pueden ser útiles durante entrenamientos prolongados, actividades de alta intensidad o exposición al calor, especialmente cuando existe una pérdida considerable de sudor.

Para quienes padecen enfermedades renales, hipertensión o utilizan determinados medicamentos, conviene consultar a un profesional antes de incorporar suplementos de electrolitos.