Tras el acuerdo alcanzado por la Comisión Mixta, el Gobierno decidió darle un impulso a la reforma al sistema político ingresada durante la administración de Gabriel Boric, otorgándole suma urgencia a su tramitación.
El Ejecutivo tomó esta decisión considerando el clima de consenso que se ha generado en torno a la iniciativa, lo que permitiría que el proyecto sea despachado durante septiembre, si ambas cámaras respaldan la modificación realizada.
La norma que generaba diferencias establece que los partidos deberán expresar su condena al establecimiento de un sistema totalitario, así como al uso de la violencia para promoverlo o alcanzarlo, cualquiera sea su forma o circunstancia. Asimismo, deberán comprometerse con la probidad y transparencia de la actividad política.
El proyecto, que busca mejorar la gobernabilidad y representatividad del sistema político, establece además como requisito para la formación de nuevos partidos alcanzar una afiliación mínima equivalente al 0,3% del electorado que haya sufragado en la última elección de diputados.
La derecha mantiene como una de sus principales metas avanzar en la reducción del número de parlamentarios. Al respecto, la diputada republicana Macarena Santelices destacó los avances que ha experimentado esta nueva propuesta.
“Hace años se discute una reforma para fortalecer la democracia, para terminar con la fragmentación, fortalecer los partidos políticos y devolver la estabilidad a nuestro sistema. Para que nunca más existan aires de totalitarismo”, apuntó.
El diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, transparentó que han solicitado al Gobierno hacer un esfuerzo para despachar todas las iniciativas relacionadas con el sistema político, incluida aquella impulsada por senadores que van desde Chile Vamos hasta el Socialismo Democrático.
“Son fruto de acuerdos que costaron mucho y en los que tuvimos que invertir mucho tiempo. Nosotros lo que le hemos pedido al Gobierno es que, ojalá antes del primer año de este Gobierno, esos proyectos sean aprobados”, afirmó.
Una postura crítica manifestó, en tanto, el diputado y presidente de la Comisión de Constitución, Jaime Mulet (FRVS), quien cuestionó el acuerdo alcanzado entre grandes partidos, acusando que este entendimiento a puertas cerradas termina afectando la democracia.
“Los votos los tienen. Este es un acuerdo entre la izquierda y la derecha que dificulta la creación de partidos políticos, y eso tiene sus complejidades”, advirtió.
Ahora, con la suma urgencia dispuesta por el Ejecutivo, el Senado comprometió poner en tabla el informe de la comisión mixta una vez finalizada la próxima semana distrital, con la expectativa de que tenga un trámite expedito.
Luego será el turno de la Cámara de Diputados, por lo que, de cumplirse los plazos previstos, la reforma podría quedar despachada a fines de este mes.