"Somos caníbales": Hoffmann (UDI) reconoce desafección en el oficialismo más allá de crisis por Rabat

“Somos caníbales, hay mucha tensión entre nosotros”. Con esa frase, la vicepresidenta de la UDI, María José Hoffmann, reconoció las divisiones que atraviesa el oficialismo y advirtió que el malestar de algunos parlamentarios con el Gobierno de José Antonio Kast va mucho más allá de la crisis por el ministro de Justicia, Fernando Rabat.

Sus dichos llegan en medio de los roces entre la UDI, RN y el Partido Republicano por la decisión del presidente de mantener a Rabat en su cargo, pese a las rebajas de condena concedidas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad.

Pero más allá de esas diferencias, Hoffmann reconoció que existe un distanciamiento entre algunos parlamentarios y el Ejecutivo, principalmente por la falta de participación de los partidos en las decisiones del Gobierno.

“Sí, hay una desafección (…) yo creo que es más profundo que la crisis actual”, afirmó.

Según la dirigente gremialista, el caso Rabat terminó por dejar en evidencia un problema que ya venía creciendo al interior del oficialismo: la necesidad de que los partidos se sientan parte del proyecto político que respaldan.

“Tiene más que ver con ver tu propio proyecto político reflejado … con ser parte de las decisiones, ser parte de los cambios, ser parte de las rutas, el trazado que toma el Gobierno”, explicó.

En esa línea, cuestionó la relación entre La Moneda y sus aliados.

“Hay un déficit no solamente en términos de un menosprecio hacia la política, sino que también una necesaria confianza al interior del Gobierno con los partidos”, sostuvo.

Hoffmann también fue directa al describir las diferencias entre los sectores de derecha.

“Somos caníbales, hoy día está un poco tapado, pero hay mucha tensión entre nosotros, se nota, se siente”, reconoció.

A su juicio, una de las formas de superar estas diferencias es abrir más espacios de diálogo. Por eso, llamó a “involucrar más a los partidos, involucrar más a los parlamentarios, a los alcaldes” en las decisiones del Ejecutivo.

Las palabras de Hoffmann llegan después de que la comisión política de la UDI acordara rechazar la acusación constitucional que prepara la oposición contra Rabat, una definición que no ha logrado despejar las dudas sobre cómo votarán todos sus diputados.

La controversia también ha provocado enfrentamientos públicos entre dirigentes gremialistas y republicanos, mientras La Moneda intenta contener los cuestionamientos y mantener el respaldo a su ministro de Justicia.

Sobre la continuidad de Rabat, Hoffmann reiteró que habría preferido una salida temprana del secretario de Estado, aunque reconoció que la decisión corresponde al presidente Kast. Sin embargo, insistió en que el problema del oficialismo no se limita a ese episodio. Para la vicepresidenta de la UDI, la crisis dejó al descubierto tensiones y una falta de confianza entre los partidos y el Gobierno que ya existían desde antes.