Un grupo de investigadores propone un cambio que podría parecer solo semántico, pero que tendría importantes consecuencias para la salud pública. Según un estudio liderado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), dejar de llamar “cáncer” al tipo más leve de cáncer de próstata podría reducir los tratamientos innecesarios y evitar cerca de 2.400 muertes al año.
La investigación, publicada en la revista científica JAMA Oncology, analizó qué ocurriría si el Grupo de Grado 1 (GG1) —la forma más temprana y de menor riesgo del cáncer de próstata— pasara a clasificarse como una condición precancerosa, en lugar de un cáncer.
El GG1, también conocido como Gleason 6, corresponde al tipo menos agresivo de cáncer de próstata. Diversos estudios han demostrado que, cuando se presenta de forma “pura”, no produce síntomas, no genera metástasis y no pone en riesgo la vida, a menos que posteriormente aparezca un tumor de mayor grado.
Por ello, las guías médicas recomiendan que estos pacientes sean sometidos a vigilancia activa, mediante controles periódicos con examen de PSA (, resonancias magnéticas y biopsias, en lugar de cirugía o radioterapia.
Sin embargo, los investigadores advierten que hasta un 40% de los hombres diagnosticados con GG1 en Estados Unidos igualmente recibe tratamiento, pese a que no lo necesita, consignó Medical Express.
Para los autores, el problema radica en el impacto psicológico que provoca el diagnóstico.
“Existe una larga historia en medicina de redefinir enfermedades cuando la terminología deja de reflejar correctamente su riesgo”, explicó el urólogo Scott Eggener, académico de la Facultad de Medicina David Geffen de UCLA y autor principal del estudio.
El especialista recordó que cambios similares ya se realizaron en algunos tipos de cáncer de vejiga, cuello uterino, tiroides e incluso anteriormente en ciertas lesiones prostáticas.
Estas terapias pueden provocar efectos secundarios permanentes como incontinencia urinaria, problemas intestinales, disfunción sexual y pérdida de acceso a seguros de vida debido al diagnóstico oncológico.
Para responder esa pregunta, los investigadores desarrollaron un modelo matemático utilizando datos de la población estadounidense.
El análisis estimó que cada año cerca de 100 mil hombres son diagnosticados con GG1.
En el escenario principal del estudio:
El aumento del tamizaje permitiría evitar aproximadamente 2.835 muertes por cáncer de próstata cada año.
¿Cómo se evitarían esas muertes? Al aumentar el número de personas a las que se realiza el examen PSA, también se detectarían antes los cánceres de próstata realmente agresivos (los de grado superior a GG1), que sí pueden producir metástasis y causar la muerte. Detectar esos tumores en etapas tempranas permite tratarlos antes de que se propaguen, reduciendo la mortalidad.
Al mismo tiempo, si algunos pacientes dejaran de asistir a sus controles por considerar menos grave su diagnóstico, podrían producirse cerca de 452 muertes adicionales.
Aun considerando ese riesgo, el balance seguiría siendo positivo, con una reducción neta cercana a 2.400 fallecimientos anuales.
Incluso cuando los investigadores simularon escenarios más pesimistas —como una menor adherencia a la vigilancia médica o un incremento muy modesto en el uso del PSA— el modelo continuó mostrando una disminución global de las muertes.
Pese a los resultados, la propuesta no genera consenso entre los especialistas.
Los propios autores reconocen esta incertidumbre y señalan que su trabajo se basa en un modelo matemático, por lo que será necesario realizar investigaciones que evalúen cómo reaccionarían realmente pacientes y médicos frente a un cambio de nomenclatura.
“Cambiar la terminología no significa ignorar estos tumores ni eliminar el seguimiento médico”, enfatizó Eggener.
“Significa reconocer que no todos los cánceres de próstata tienen el mismo riesgo y que el lenguaje debería reflejar mejor la biología de la enfermedad”.
Los investigadores concluyen que los pacientes “merecen información que represente el riesgo real de su enfermedad y no una etiqueta que pueda generar miedo o confusión”.