Fracasa millonaria misión de la NASA para salvar al telescopio espacial Swift: caerá a la atmósfera

La NASA informó que el telescopio espacial Swift, que está precipitándose hacia la atmósfera de la Tierra, no podrá ser rescatado de su caída después de la misión de emergencia que pusieron en marcha este año para volver a ponerlo en órbita.

Este telescopio fue lanzado en 2004 para estudiar los estallidos de rayos gamma, que son las explosiones más potentes del universo, y si bien fue diseñado para una vida útil de 2 años, alcanzó a funcionar sin eventualidades durante más de 20, hasta que su órbita comenzó a deteriorarse debido al aumento de la actividad solar.

En julio, la NASA lanzó una misión comercial de 30 millones de dólares para intentar salvarlo y alargar su funcionamiento. Esta consistió en enviar una nave robótica llamada LINK, de la empresa privada Katalyst Space, para intentar capturar y volver a poner en órbita a Swift de manera autónoma.

Sin embargo, ahora la agencia espacial estadounidense explicó en un comunicado que el objetivo original de la misión falló “debido a un problema persistente con el control de actitud de una nave espacial comercial”.

El control de actitud es la ingeniería a través de la cual orientan y mantienen la posición correcta de un objeto o aeronave en la órbita de la Tierra.

Jared Isaacman, administrador de la agencia espacial, expresó que “la NASA debe estar dispuesta a actuar con rapidez y asumir riesgos calculados cuando el beneficio potencial lo justifique, y eso es precisamente lo que hicimos con esta misión”.

“Este no es el resultado que buscábamos, pero no cambia el motivo por el que valía la pena intentar esta misión. El equipo actuó con una rapidez extraordinaria para darle a Swift la oportunidad de realizar más investigaciones científicas, al tiempo que impulsaba las capacidades que Estados Unidos necesitará para el mantenimiento de satélites en el futuro. Aprenderemos todo lo posible del intento de encuentro de LINK y aplicaremos esas lecciones en las misiones posteriores”, añadió.

Pese a que no lograron volver a poner el telescopio en órbita, no es una derrota total. Ahora la nave comercial LINK intentará algunas operaciones de encuentro y proximidad con el telescopio de la NASA para recoger datos e información que eventualmente ayudarán a misiones futuras y el mantenimiento de satélites en la órbita.

Shawn Domagal-Goldman, director de la División de Astrofísica de la sede de la NASA en Washington, dijo que “sabíamos que esta era una misión de alto riesgo y gran recompensa: un intento sin precedentes, desarrollado en un plazo excepcional condicionado por la actividad solar”.

En este sentido, aseguró que el lanzamiento de LINK no será en vano. “Todos esperábamos obtener más información científica de Swift. Pero sabíamos que los resultados de esta misión valdrían la pena de todos modos, y hemos aprendido muchísimo gracias a los logros alcanzados hasta el momento”, continuó.

Y concluyó que “la construcción, las pruebas y la operación de esta misión ya han fortalecido la infraestructura de la industria espacial estadounidense, impulsando las capacidades de servicio en el espacio de maneras totalmente novedosas”.

La NASA pronostica que Swift reingrese a la atmósfera de la Tierra a finales de este año y se espera que la mayor parte se desintegre durante la caída.