Déficit estructural y financiero, además de la baja matrícula y el aumento del ausentismo laboral, son parte de los desafíos que enfrentan los Servicios Locales de Educación Pública, según señaló su director (S), Pedro Larraín.
Ante una serie de reparos en su administración, Larraín expuso ante la Comisión de Educación del Senado respecto al actual estado de los SLEP y su proyección para los próximos años.
Detalló que desde hace ocho años se han implementado 36 servicios en las distintas regiones del país, con 11 de ellos en estado de habilitación y otros 34 en planes de habilitación, llegando en total a 70 reparticiones de dicho tipo.
De esta forma se materializaría el traspaso desde la educación municipalizada, proceso que se ha llenado de cuestionamientos por distintas irregularidades que impidieron su normal funcionamiento, dejando al descubierto diversos problemas.
Algunos de ellos fueron descritos por el director, quien partió hablando de un déficit estructural y financiero sistemático, que cada año impacta en la implementación de las gestiones anuales.
“El déficit actual financia la sobredotación heredada y cubre el déficit resultante, dejando sin margen para financiar la mejora educativa, operaciones e infraestructura. Para el año 2025, estuvo en 254 mil millones, que es un 15% del gasto total“, afirmó.
Para el senador del Partido Liberal, Vlado Mirosevic, son alarmantes las cifras reveladas, puntualmente con el explosivo aumento de dotación que sellaron los alcaldes previo al traspaso de los SLEP, algo que a su juicio raya en la irresponsabilidad.
“Me parece alarmante la cifra que aquí se entrega respecto del aumento de dotación previo al traspaso por parte de los municipios. Eso da cuenta de una tremenda irresponsabilidad de muchos alcaldes; sobre todo entre dos y un año antes es donde se produce el aumento significativo, que es vergonzoso“, apuntó.
En esa misma línea, el senador independiente del comité republicano, Cristián Vial, afirmó que es frustrante interiorizarse en los números de los SLEP, poniendo el foco en el ausentismo laboral que impactará en la enseñanza de los estudiantes.
“Es frustrante escuchar todos estos datos. El descanso que uno aprecia de financiamiento en el traspaso, esa es la evidencia. Y el tema del ausentismo es realmente de proporciones. Uno podría inferir la calidad educativa que estamos teniendo; el Estado debiera sentirse avergonzado de esto“, postuló.
Para la Dirección de Educación Pública, hoy el desafío se centra en mejorar la eficiencia y eficacia de los recursos, equilibrando la sobredotación que hoy pone en jaque la disponibilidad presupuestaria, dejando en segundo plano las mejoras en la enseñanza escolar.