La reforma constitucional de seguridad será tramitada por tres comisiones en el Senado, en medio de dudas dentro del mismo oficialismo y un conteo de votos que no da para siquiera avanzar en la idea de legislar.
El proyecto deberá ser votado en general por la comisión de Constitución, para luego pasar lo mismo en la Sala. Posteriormente, será derivada de vuelta a Constitución y a Seguridad para su discusión en particular. Además, en la comisión de Defensa se deberá discutir el artículo que crea un nuevo Estado de Excepción.
Justamente, esta norma es la que genera más polémica dentro de la oposición y el oficialismo. Una de las dudas que ha surgido desde parlamentarios y las Fuerzas Armadas es la posibilidad de que sean subordinadas a Carabineros en ese escenario.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, dijo que esto se ha conversado con los Altos Mandos y que es el presidente José Antonio Kast quien deberá analizar quién queda a cargo en cada escenario.
En medio de la presentación del libro del exministro Mario Marcel, el expresidente de la República, Gabriel Boric, también tuvo palabras para la propuesta del gobierno, afirmando que es “inédita” en la historia democrática nacional.
En tanto, el gobierno pierde un voto de los que siempre ha contado como “seguro”. El senador Matías Walker manifestó sus diferencias con el proyecto de reforma e indicó que podría abrir un camino para el debilitamiento de la democracia.
También existen cuestionamientos a la creación del Registro de Organizaciones Particulares, en especial refiriendo a la necesidad de un informe de la Fiscalía para la definición, considerando que el Ministerio Público acusa y no dicta sentencias.
En Evópoli, su presidente, el senador Luciano Cruz Coke, manifestó que va a apoyar la idea de legislar este proyecto, aunque mantienen diferencias sobre si es necesario que se modifique la Constitución para abordar la crisis de seguridad.
En la oposición mantienen la tranquilidad de que no existe ninguna posibilidad de entregar los votos a La Moneda, más allá de las presiones comunicacionales que se puedan ejercer a través de la agenda de seguridad. En esa línea y con los cuestionamientos de algunos sectores oficialistas, el escenario donde el gobierno alcance los 29 votos se vuelve virtualmente imposible.
Y dentro de los cuestionamientos que ha levantado la oposición, se eleva el planteado por el senador del Partido por la Democracia (PPD), Pedro Araya, quien dijo que la reforma parece escrita con inteligencia artificial.
Finalmente, en la oposición optan por contar con el apoyo de abogados constitucionalistas para poder debilitar la propuesta del Ejecutivo, como una vía de legitimar sus diferencias con la reforma.