La terapia regenerativa con células madre se presenta como una alternativa para tratar la artrosis y algunos dolores articulares complejos, con la promesa de evitar tratamientos o cirugías más invasivas y, por supuesto, calmar el dolor. Pero ¿qué tan confiable es este procedimiento? ¿Está realmente al alcance de todos? ¿Destronó a la terapia tradicional?
En Chile, cientos de personas padecen algún grado de artrosis o dolor articular crónico. Las causas son variadas e incluyen el desgaste asociado al envejecimiento, el sobrepeso, el sedentarismo y otros factores.
Los tratamientos para estas dolencias varían según la condición de cada paciente y pueden incluir medicamentos, kinesioterapia, implementos de apoyo y, en casos más avanzados, cirugías.
Sin embargo, en los últimos años ha aumentado el interés por las terapias con células madre, que prometen estimular la reparación de tejidos y, eventualmente, evitar tratamientos o cirugías más invasivas. Este tipo de terapia en Chile, hasta el momento, no forma parte de los tratamientos estándar para esta enfermedad.
La medicina regenerativa se presenta como un posible cambio de paradigma en el tratamiento del dolor articular.
A diferencia de las cirugías tradicionales, los procedimientos con células madre son ambulatorios y no requieren pabellón ni hospitalización. Su objetivo es estimular los procesos naturales de reparación de los tejidos dañados.
José Luis Pulido, traumatólogo de la Universidad Católica, certificado por la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas (Conacem), es uno de los médicos en Chile en aplicar terapias con células madre para el tratamiento del dolor articular.
“Las articulaciones tienen distintos componentes. El cartílago, que es el que recubre los huesos en las articulaciones para minimizar la fricción, se desgasta. Los tendones, que son los que mueven las articulaciones, también se pueden deteriorar con el tiempo”, explica el especialista a BioBioChile.
“Y esas lesiones, tanto articulares, de cartílagos o de tendón, generan progresivamente su desgaste y comienzan a generar dolor e inestabilidad. Si llegas a estos desgastes, el tratamiento con células madre es quizás el mejor de las posibilidades, la mejor de las opciones, porque es un tratamiento simple”, asegura.
El especialista explica que el procedimiento requiere una evaluación médica, seguida solo de una sesión donde se le inyectan células madre al paciente. El objetivo es que estas células estimulen los procesos de reparación de los tejidos dañados.
“Su efecto suele durar años. Cuatro, cinco años promedio. Y se puede repetir, se puede volver a hacer lo mismo“, indica.
De acuerdo con su experiencia, la recuperación del paciente es rápida y puede producir una mejora de la movilidad y una reducción significativa del dolor.
El experto destaca que las células madre se hacen personalizadas en un banco de células madre desde hace cinco años.
“El banco de células madre tiene células madre guardadas, congeladas. Se saca un poco de células madre y las pone en un medio de cultivo para que se multiplique, y lo que se le ponga a ese medio de cultivo sea precisamente para el problema que tiene el paciente. Es decir, se hacen personalizadas”, agrega el doctor de la Universidad de Chile.
Por su parte, José Matas, traumatólogo de Clínica Universidad de los Andes, explica a BioBioChile que la investigación de la terapia avanzada con células madre corresponde a una terapia cuya investigación se inició el año 1991, cuando se descubrió que estas células madre (células mesénquimales) podían transformarse en el laboratorio, y entre otros tejidos, en cartílago hialino, que es el cartílago de las articulaciones.
Desde entonces, distintos estudios experimentales han buscado generar o favorecer la reparación del cartílago articular “in vivo”, es decir, dentro del organismo.
“Se ha conseguido recuperar artrosis en modelos animales, y esto abre un tremendo escenario posible para generar cartílago articular en humanos con artrosis”, asegura el experto a nuestro medio.
Sin embargo, alerta que “no todas las células mesenquimales son iguales, y esa diferencia puede significar el éxito o el fracaso de la terapia”.
Desde su experiencia, indica que “hemos desarrollado un producto estandarizado, con evidencia clínica sólida que lo respalda, y si esa evidencia no existe, la terapia no debería ofrecerse”.
El especialista explica que “en el laboratorio de terapia celular, hemos logrado excelentes resultados con pacientes infiltrados con esta terapia”.
“En los estudios que hemos hecho con pacientes, hemos demostrado mejora del dolor y de la función articular. Con la mejora de la tecnología en resonancias nucleares, hemos podido demostrar que estas células disminuyen notablemente la inflamación sinovial que acompaña los problemas articulares degenerativos. Esta es la razón por la que es una excelente alternativa para las artrosis, especialmente en estados iniciales”, indica.
Por su parte, Rafael Martínez, traumatólogo subespecialista en cirugía de rodilla y medicina deportiva de Clínicas RedSalud, explica a nuestro medio que se trata de una terapia prometedora, pero que aún se encuentra en una fase experimental “principalmente por la diversidad de técnicas, usos y patologías en las que se trata de utilizar”.
“Recomendar estas terapias depende absolutamente del paciente, la enfermedad, los tratamientos previos realizados, pero fundamentalmente de que el paciente entienda que es experimental”, recalca.
Si bien esta terapia promete mejoras en algunos pacientes, los expertos coinciden en que actualmente no reemplaza los tratamientos convencionales.
“Desde el punto de vista técnico-médico no están desplazando a la medicina ni a las cirugías tradicionales. Aunque hoy tienen mayor visibilidad por recomendaciones en redes sociales y difusión entre profesionales, la indicación médica principal sigue siendo recurrir a los tratamientos convencionales, los cuales cuentan con evidencia, resultados demostrados y alta predictibilidad”, destaca Rafael Martínez.
Y al respecto, agrega: “Las terapias regenerativas o con células madre se plantean principalmente como una alternativa reservada para casos complejos en los que las opciones tradicionales no han ofrecido una solución adecuada o han fallado”.
El doctor José Matas plantea un punto diferente y lo compara con otros tratamientos para estas dolencias: “Ha tenido mejores resultados en nuestros estudios, frente al ácido hialurónico y frente al corticoide intraarticular. Evidentemente, si un paciente logra mejor función y ausencia de dolor, retardará la posible cirugía de reemplazo articular”.
Eso sí, destaca que “para los pacientes con artrosis severas, hasta ahora el único tratamiento posible es el reemplazo articular con prótesis. Ahí las células no tienen cabida”.
José Luis Pulido destaca que “todos los tratamientos médicos tienen un espacio; yo creo que hay espacio para las prótesis, hay espacio para otros tipos de cirugías y otro tipo de tratamientos”.
“Pero yo creo que el tratamiento con células madre tiene una tremenda cantidad de pacientes que se beneficiarían, optando en primer lugar por el tratamiento de las células madre antes de irse a una cirugía muy invasiva”, asegura.
“En resumen, no descarta otras opciones, no las elimina, pero sí, ciertamente, las posterga y en algunos casos las evita en definitiva”, complementa.
En esa línea, el doctor José Matas sostiene que un punto en contra de este tratamiento es que no está disponible a través del sistema público.
“Hemos intentado sin éxito hasta ahora que el Estado legisle sobre la terapia celular, para que esta sea seria y no haya falsas expectativas, y falsos lugares donde se promete algo que no es cierto”, explica el doctor Matas.
Sin embargo, indica que “en este sentido, el costo ha ido bajando ostensiblemente en los últimos años por la mejora tecnológica en la producción. Actualmente, el valor es completamente equiparable a una infiltración de ácido hialurónico”, compara el especialista.
Por su parte, el doctor Martínez indica que “el costo del tratamiento depende del insumo: mientras los concentrados celulares son accesibles para la mayoría, los cultivos celulares y productos derivados suelen tener costos elevados. A esto se suma que, al tratarse de terapias experimentales, no cuentan con cobertura de Isapres ni de seguros complementarios”.
Además de las dificultades de acceso, los expertos indican otros aspectos que deben ser considerados antes de optar por este tipo de tratamiento.
“Hasta ahora, lo único que podríamos advertir al paciente es que un porcentaje de alrededor del 40% sufre de inflamación articular después de la infiltración, que dura alrededor de dos días y no genera mayores problemas“, indica el doctor de Clínica Universidad de los Andes.
No obstante, apunta a que “estas células están testeadas concienzudamente y está demostrado en base a estudios que no producen tumores y no tienen ningún efecto adverso, como rechazo, ya que estas células no generan inmunogenicidad“.
Y a ello complementa: “Después de los estudios que hemos hecho desde el año 2015, podría razonablemente recomendar que pacientes que tienen artrosis grado I o II, y algunos grado III, puedan acceder a esta terapia, ya que mejorará mucho su calidad de vida, tanto el dolor como la función articular”.
Por su parte, el doctor de RedSalud indica que “si bien son altamente prometedoras, el riesgo está en aplicarlas sin suficiente respaldo científico o en indicaciones erróneas debido a la falta de conocimiento médico consolidado. Para evitar frustraciones con este tipo de tratamientos, se aconseja a los pacientes informarse rigurosamente, agotar primero las alternativas conservadoras y acudir a estas terapias solo cuando las opciones convencionales hayan fracasado”, aconseja.
La reciente Norma Técnica N.º 257 del Ministerio de Salud establece las reglas para regular y controlar los medicamentos de terapias avanzadas en Chile, como terapias génicas, celulares o ingeniería de tejidos.
Su objetivo principal es garantizar que estos tratamientos cumplan requisitos de calidad, seguridad y trazabilidad antes de ser utilizados en pacientes. En ese sentido, ¿qué pasa en el caso del uso de las células madre para tratamientos regenerativos?
El doctor José Luis Pulido deja en claro que la norma “regula la fabricación y la bioseguridad de los laboratorios que procesan estas células (madre), pero no prohíbe ni restringe que un médico use estas terapias en su consulta“.
“La fiscalización va dirigida a garantizar que las instalaciones proveedoras cumplan con altos estándares de calidad, reconociendo su administración por una vía clínica personalizada bajo el criterio del profesional”, agrega.
A ello sumó: “Es fundamental dejar en claro que las células que utilizaremos provienen de un laboratorio especializado que cumple rigurosamente con toda la trazabilidad desde el origen del donante. Antes de su aplicación,cada lote se somete a estrictos ensayos de viabilidad celular, conteo y pruebas de esterilidad para garantizar que estén activas, libres de contaminantes y sean seguras“.
“En Chile no existe ninguna prohibición legal vigente para que usted reciba este tratamiento. El proceso se realiza bajo mi absoluta responsabilidad y supervisión médica, utilizando un material biológico estrictamente controlado y respaldado por la ciencia para mejorar su dolor y calidad de vida”, indica el especialista.
En resumen, ¿la terapia regenerativa con células madre para tratar dolores articulares podría destronar a los tratamientos tradicionales? La respuesta es no.
Aunque esta alternativa ha sido respaldada por estudios internacionales, profesionales de salud chilenos que aseguran ser menos invasiva y más rápida que otros tratamientos, su acceso sigue siendo limitado debido a su elevado costo y accesibilidad.
La justificación está en sus características, que van más allá de la eficacia: no forma parte del sistema público de salud ni cuenta con cobertura de Isapres o seguros complementarios, su costo es elevado y no es recomendado para todos los pacientes con artrosis. Aun así, la decisión siempre será del propio paciente.