Publicidad sostenible: L’Oréal reduce un 26% la huella de carbono de sus campañas digitales en Chile

Durante años, la publicidad asociaba su impacto ambiental con elementos tangibles, como gigantografías, folletos, material POP y piezas impresas. Sin embargo, la migración hacia lo digital reveló una huella menos visible: almacenar archivos, transmitir videos y difundir anuncios también consume energía y genera emisiones.

En este contexto, la firma francesa L’Oréal Groupe incorporó el marketing digital a los frentes de trabajo de “L’Oréal for the Future”, su estrategia corporativa de sustentabilidad, que establece compromisos para 2030 para reducir su impacto a lo largo de toda la cadena de valor.

“La sostenibilidad digital debe abordarse desde la planificación estratégica y no únicamente desde la ejecución”, aseguró Ezequiel Monis, Chief Digital & Marketing Officer de la compañía en Chile.

El ejecutivo afirmó que “hoy contamos con información que nos permite comprender qué formatos, plataformas o tipos de contenido generan mayor impacto ambiental y usar ese conocimiento para optimizar nuestras decisiones de medios”.

A nivel local, esa estrategia ya comienza a dar frutos. Durante el primer semestre de 2026, la empresa reportó una reducción del 26% en las emisiones asociadas a sus campañas digitales respecto al mismo período del año anterior.

La cifra corresponde a las mediciones de la organización a través de IMPACT+ (Environmental Sustainability Platform), una herramienta global que estima de forma automatizada la huella de carbono de la publicidad online y que utiliza para tomar decisiones de medios basadas en datos.

IMPACT+ se integra con plataformas como Meta, TikTok, YouTube y Google y permite monitorear variables como inversión, impresiones, consumo energético y emisiones de CO₂ equivalente. De esta forma, la sostenibilidad se incorpora como un indicador más en la planificación de medios.

Una parte relevante de esta reducción se debe a la optimización de las creatividades. Un archivo más liviano requiere menos energía para almacenarse, transmitirse y visualizarse, lo que se traduce en menores emisiones.

“Algo tan simple como dirigirnos a usuarios conectados a Wi-Fi puede generar cambios rotundos en nuestra huella de carbono sin afectar el alcance”, puntualizó Monis.

Por ello, la compañía incorporó a su flujo de trabajo herramientas que reducen el tamaño de los activos sin comprometer la calidad visual. Según análisis internos, estas optimizaciones pueden reducir las emisiones de una campaña hasta cerca del 30%, sin afectar la experiencia del usuario.

Estos avances se apoyan, además, en el trabajo colaborativo entre los equipos de marketing, comunicaciones y sostenibilidad de la firma, que han permitido implementar esta práctica de manera transversal.